Es la primera obra literaria peruana sobre la violencia armada en el Perú. Su condena de la matanza alcanza tanto a la represión militar como a la insurgencia senderista y representa, no sin ironía, un apocalipsis moral y político. Llevada al teatro por el grupo Yuyachkani, la obra ha recorrido el mundo y, traducida al quechua, fue puesta al alcance de los pueblos andinos asolados por la violencia, desde entonces pasó a formar parte de la demanda universal por la vigencia de los derechos humanos en el Perú. Esta obra fue publicada en Lima en 1986, traducida al inglés en 1994 y reimpresa en Caracas y México.