En las últimas décadas, la práctica deportiva ha alcanzado niveles inusitados de popularidad; de actividad profesional ha pasado a convertirse en rutina de un amplio sector de la población y, lejos de ser un hobby, se ha transformado en un medio de realización de la persona.
Paralelamente a su desarrollo, se ha incrementado también la normatividad que regula esta actividad, la justicia resuelve casos en instancias administrativas y su aplicación se extiende a un sinnúmero de federaciones, ligas, asociaciones y clubes. Sin embargo, persiste un vacío teórico y doctrinario en este ámbito del derecho, lo que obliga a plantear criterios y postulados que inspiren un tratamiento ordenado, coherente y moderno del tema.